Una familia de Potosí eligió la ciudad fronteriza para celebrar fin de año, encontrando en las adoraciones navideñas y en los ponchos autóctonos costumbres hermanas a las propias.
LA QUIACA, Jujuy – En el marco de las festividades de fin de año, La Quiaca recibe la visita de turistas que cruzan la frontera buscando experiencias culturales. Tal es el caso de una familia de Potosí, Bolivia, que llegó a la ciudad para vivir la Navidad y el Año Nuevo, encontrando en las tradiciones locales un reflejo familiar de sus propias costumbres.
“Es un pueblito muy tranquilo, muy bonito, muy agradable”, expresó el profesor potosino, quien visitó por primera vez la ciudad tras conocerla inicialmente por internet. Lo acompañan su madre y su hermana, quien recordó una visita a la zona hace 70 años: “Vine a pasear, a hacerles conocer (a mis hijos) esto… Antes era a pie nomás”.
El encuentro ocurrió durante las adoraciones en la Plaza Centenario, tradición que los turistas identificaron de inmediato. “Como son pueblos fronterizos, son muy similares”, explicaron. “Allá también hacen lo que decimos nosotros, los chuntunquis o los huachiquis. En cambio, acá ustedes le dicen las adoraciones”. También destacaron los ponchos autóctonos, similares a los usados en la región boliviana de Tupiza, como otro símbolo de la cultura compartida.
Desde el Área de Cultura, se valoró positivamente esta visita: “Desde Potosí a La Quiaca también estamos recibiendo visitas, nuestros amigos y hermanos de Bolivia que están disfrutando este momento de encuentros”. La experiencia destaca cómo las tradiciones andinas, más allá de las fronteras políticas, tejen un vínculo cultural profundo que se revitaliza con el turismo y el intercambio fraterno.
