Con gran convocatoria, se desarrolla en la Terminal el curso de ayudante de cocina hotelera. El chef Eugenio Padilla destaca la formación como herramienta laboral y el valor de los sabores andinos.
La Quiaca, 30 de abril del 2026 // La Quiaca continúa fortaleciendo su perfil de desarrollo con eje en la capacitación y la generación de oportunidades. En ese camino, se lleva adelante con importante participación el curso de ayudante de cocina hotelera, una propuesta formativa que se desarrolla en el salón de la confitería de la Terminal y que apunta a la formación de recurso humano calificado.

La iniciativa, impulsada en articulación con la Secretaría de Trabajo, Formación y Empleo y el municipio, no solo enseña técnicas gastronómicas, sino que busca despertar vocaciones, generar herramientas laborales y potenciar el emprendedurismo local.
El chef Eugenio Padilla, a cargo de la capacitación, destacó el enfoque integral del curso: “Estamos brindando una formación con orientación en hotelería y emplatados. No solo importa el sabor, sino también la presentación, porque uno empieza a comer primero con los ojos”.
Durante las clases, los participantes trabajan con elaboraciones que combinan técnica y creatividad, como vinagretas con hierbas regionales y peras al vino con productos locales. Padilla remarcó el diferencial del curso: el uso de materias primas de la región.

“Aquí tienen prohibido usar canela o clavo de olor. En cambio, trabajamos con muña muña, burrito, cedrón, rica rica. Son sabores nuestros que permiten destacar la identidad de La Quiaca”, explicó.
El chef subrayó además que la formación no se limita al ámbito doméstico, sino que abre puertas hacia el mundo laboral: “Esto puede ser el inicio de un emprendimiento. La certificación es a nivel nacional y el nivel de formación es muy interesante porque es mucha práctica”.

Uno de los aspectos centrales del curso es el desarrollo de la sensibilidad culinaria: lograr que cada plato combine color, aroma, textura y presentación. En ese sentido, los alumnos aprenden distintas técnicas de emplatado, entendiendo que la gastronomía moderna requiere creatividad y detalle.

La capacitación, que tendrá una duración de dos meses, también incorpora una mirada vinculada a la salud, promoviendo elaboraciones equilibradas que contribuyan al bienestar.
Este tipo de propuestas posiciona a La Quiaca en una nueva etapa, donde la formación técnica y la valorización de los recursos locales se convierten en pilares para el desarrollo económico y turístico.
La gastronomía, en este contexto, deja de ser solo una práctica cotidiana para transformarse en una herramienta de inclusión, identidad y proyección.
