La Municipalidad de La Quiaca sorprendió este miércoles a Dora Farfán (Viuda de Carrillo) con un emotivo homenaje por su cumpleaños número 84. Una delegación municipal, integrada por parte del gabinete y por Alan Brito, trabajador de la Banda de Música, llegó hasta su domicilio para cantarle el feliz cumpleaños en formato serenata. Dora recibió una torta, compartió la emoción del momento y luego invitó a los presentes a ingresar a su casa para brindar y compartir un lunch.

La ciudad de La Quiaca vivió una de esas postales simples, cálidas y profundamente humanas que también forman parte de la vida comunitaria. Este miércoles, a media mañana, la Municipalidad de La Quiaca homenajeó a Dora Farfán de Carrillo, querida vecina de la ciudad, con motivo de su cumpleaños número 84.

Hasta su domicilio llegó una delegación municipal integrada por miembros del gabinete y por Alan Brito, trabajador de la Banda de Música, quien tuvo a su cargo el momento más emotivo de la jornada: cantar el feliz cumpleaños en formato serenata para agasajar a “Dorita”, como la llaman con afecto.
La sorpresa tuvo todos los ingredientes de un reconocimiento familiar y comunitario: música, emoción, una torta de cumpleaños y el acompañamiento de funcionarios municipales que se acercaron en representación de la institución para saludar a una vecina que forma parte de la memoria viva de La Quiaca.

Dora recibió a la delegación con alegría y emoción. Tras escuchar la serenata y compartir el tradicional feliz cumpleaños, agradeció el gesto del municipio y abrió las puertas de su hogar para recibir a quienes llegaron a saludarla.
El momento se transformó rápidamente en un encuentro íntimo y afectuoso. Dorita invitó a los miembros del gabinete a ingresar a su casa, donde compartieron un lunch y realizaron un brindis por sus 84 años, en un clima de cercanía, respeto y cariño.

Este tipo de gestos muestran otra dimensión de la gestión municipal: la que no siempre aparece en las grandes obras o en los actos institucionales, pero que construye comunidad desde la presencia, el reconocimiento y el acompañamiento a los vecinos.
En tiempos donde muchas veces la vida pública queda atravesada por urgencias, debates y problemas cotidianos, una serenata de cumpleaños recuerda que una ciudad también se construye con pequeños actos de humanidad. En La Quiaca, homenajear a sus adultos mayores es también reconocer historia, identidad y pertenencia.
Así, Dora Farfán de Carrillo celebró sus 84 años rodeada de afecto, música y buenos deseos. Una mañana fría de frontera se transformó en una celebración cálida, donde la Municipalidad de La Quiaca llevó saludo, alegría y gratitud hasta la casa de una vecina querida.
