La ciudad más norteña del país continúa dando pasos firmes hacia un modelo de desarrollo integral y con justicia territorial. Desde esta semana, La Quiaca cuenta oficialmente con un sistema de transporte urbano e interurbano en funcionamiento, un hito que resuelve una histórica deuda con los sectores más vulnerables y pone en el centro de la escena a la comunidad educativa, jubilados, personas con discapacidad y trabajadores.
El nuevo servicio, operado por la empresa “El Panamericano”, funciona desde las 6 de la mañana hasta la medianoche con dos líneas troncales que recorren gran parte de la ciudad, y ofrece pasajes totalmente gratuitos para estudiantes del nivel inicial, primario, secundario y terciario, así como también para jubilados y personas con discapacidad.
Un paso estructural hacia la inclusión
Manuel Gemetro, encargado del área de Tránsito Municipal, fue quien brindó los detalles operativos y organizativos del nuevo sistema:
“La ciudadanía ya puede contar con este servicio esencial. Las salidas están previstas desde dos puntos clave: la Ruta Provincial 5 (Néstor Kirchner – 70 Viviendas) y desde Radio Nacional. Las unidades recorren la ciudad en un tiempo estimado de 30 a 35 minutos, según línea”.
Gemetro explicó que para acceder al abono gratuito escolar, los estudiantes deben presentar certificado de escolaridad y DNI, tanto del alumno como del padre o tutor, en las oficinas de la empresa Panamericano, ubicadas frente a la Radio Municipal.
Orden y conciencia ciudadana: pilares del sistema
Para garantizar el correcto funcionamiento del servicio, el municipio inició tareas de demarcación de paradas y trabaja activamente en la concientización sobre el uso responsable de los espacios públicos. “Estamos pintando los postes donde se detiene el colectivo. Pedimos a los vecinos que no estacionen en esos lugares, y a los automovilistas que respeten la señalización”, indicó el funcionario.

En zonas como calle Santa Fe o la avenida España, se detectaron dificultades debido al mal estacionamiento de vehículos o la obstrucción de camiones pesados. “Necesitamos que todos colaboren: este servicio es para todos, y entre todos debemos cuidarlo”, insistió.
Además, la Municipalidad, en coordinación con Obras Públicas, inició reparaciones en calles clave para garantizar la transitabilidad del transporte, como la esquina de San Martín y España, sectores de la circunvalación y la avenida La Madrid, donde se levantarán pavimentos para su reacondicionamiento. En esas áreas se modificará momentáneamente el tránsito y se habilitará doble mano en tramos determinados, sin permitir estacionamiento.
Mucho más que un colectivo
Detrás de la puesta en marcha del transporte urbano, se vislumbra un profundo cambio de paradigma en la ciudad. No se trata solo de movilidad: se trata de garantizar derechos, acortar distancias, y mejorar la calidad de vida de los quiarqueños. “Imaginen a una niña que antes caminaba kilómetros para ir a la escuela, o a un jubilado que debía postergar un trámite por no tener con qué pagar un remis. Eso ya cambió. Hoy suben, viajan, conversan y regresan seguros”, relató con entusiasmo el intendente Dante Velázquez durante su discurso inaugural.
El nuevo servicio se inscribe en un proyecto mayor: el de una ciudad integrada, solidaria y sostenible, donde las políticas públicas no sean privilegios, sino herramientas para vivir con dignidad.
Educación vial y licencias: también en agenda
En paralelo a la implementación del sistema de transporte, la Municipalidad también refuerza su política de educación vial. Los cursos para licencias de conducir de clases A, B y G continúan de manera normal en La Quiaca, con rendición de exámenes los viernes. Las clases profesionales (C, D y E), deben realizarse en Salta, aunque los trámites pueden iniciarse localmente.
Gemetro recordó que desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial se implementaron modificaciones en la licencia digital, que ahora es virtual. Se estableció como fecha límite el 18 de mayo para adecuarse al nuevo sistema.
Una ciudad que empieza a moverse distinto
La puesta en marcha del transporte urbano e interurbano marca un antes y un después en la historia moderna de La Quiaca. No solo mejora la conectividad, sino que también fortalece el tejido social, democratiza el acceso a servicios y genera orgullo comunitario.
Con una planificación ordenada, una gestión comprometida y la participación activa de los vecinos, La Quiaca avanza decididamente hacia un modelo de ciudad del siglo XXI, donde la empatía y la eficiencia van de la mano.
