La Quiaca – Conmovido por los recientes hechos de agresión entre adolescentes en la ciudad, el psicopedagogo Luis Mendivil realizó un contundente llamado a la sociedad quiaqueña a no mirar para otro lado. En declaraciones brindadas a medios locales, cuestionó duramente la forma en que se encasillan estos episodios bajo rótulos livianos como “bullying”, cuando en realidad se trata de actos de violencia explícita, grabados y difundidos como espectáculo digital, muchas veces por los propios compañeros.
“Lo que más me preocupa no es solo la agresión: es la filmación y la viralización. La violencia se está naturalizando como modo de resolver conflictos”, advirtió Mendivil con crudeza.
El profesional alertó sobre el riesgo de buscar responsables únicos, como una escuela o una institución en particular, cuando en realidad se trata de un fenómeno más complejo, sistémico y profundamente arraigado. “No son chicos de la técnica, son adolescentes. Poner el foco en una escuela específica es una forma de lavarse las manos”, criticó, apuntando también contra algunos medios de comunicación que “publican sin respetar la identidad de menores ni consultar a las familias ni autoridades educativas”.
UNA SOCIEDAD QUE FRACASA EN LA TRANSMISIÓN DE VALORES
Para Mendivil, los hechos de violencia revelan un fracaso institucional generalizado. Desde la escuela hasta el club, pasando por la iglesia, la familia y los medios, el sistema social en su conjunto estaría fallando en ofrecer formas simbólicas, no violentas, de tramitar los conflictos.
“No es una pelea, es una agresión. Y es preocupante que los chicos lo vean como algo normal. La violencia se cuela en la casa, en los juegos, en la calle, en el WhatsApp. Y nadie se hace cargo”.
Señaló que las instituciones han perdido capacidad articuladora, y que hoy predomina una lógica de resolución de conflictos basada en el dolor del otro. Además, cuestionó el papel pasivo de quienes observan sin intervenir. “La insensibilidad es parte del problema. Hay adolescentes que miran sin hacer nada, como si estuvieran viendo una película”.
LOS SEMÁFOROS EN ROJO QUE NADIE VE
Utilizando una metáfora reveladora, Mendivil comparó estas situaciones con cruzar un semáforo en rojo. “El problema es que cada vez más adolescentes lo están cruzando, sin medir consecuencias. Y los adultos, en vez de acompañarlos, miramos para otro lado o nos enfrascamos en debates estériles”.
Para el psicopedagogo, la violencia no nace de un solo factor, sino de múltiples causas, entre ellas, el abandono simbólico por parte del mundo adulto. “No sabemos si esos chicos tienen padres presentes, o si están criándose solos. Pero si los tienen, ayudémoslos. Demos una mano”.
LLAMADO A LA ACCIÓN: REFLEXIÓN, DEBATE Y COMPROMISO
Como camino posible, Mendivil propuso tres estrategias claves: reflexión, debate y acción. “No alcanza con indignarse en redes. Hay que generar espacios para que los chicos expresen lo que sienten, y para que los adultos se involucren sin prejuicios. Los adolescentes no necesitan castigos, necesitan contención y coherencia”.
Además, instó a que los medios actúen con respeto, que las escuelas activen los protocolos de intervención y que las familias no sientan vergüenza de pedir ayuda. Destacó también la existencia de recursos como el equipo de salud mental del hospital local y las instancias legales del Ministerio Público de la Acusación y de la Defensa.
“Tenemos herramientas, lo que nos falta es articulación y decisión. Si no intervenimos hoy, mañana será más grave. Y no se trata de señalar culpables, sino de construir una sociedad que no legitime la violencia como normalidad”.
UN SISTEMA DE PROTECCIÓN INTEGRAL URGENTE
En sus palabras finales, Mendivil llamó a fortalecer el Sistema de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, recordando que no basta con leyes y oficinas. Hace falta una comunidad comprometida. “La violencia no es culpa de una escuela o una familia. Es una señal de que como sociedad estamos fallando. Cada institución, cada ciudadano tiene que preguntarse: ¿qué estoy aportando yo para que esto cambie?”.
