El último fin de semana largo dejó en La Quiaca un escenario alentador, pero también un claro llamado a profundizar el trabajo estratégico. Según el balance presentado por el secretario de Cultura y Turismo, Dante Dodi, la ciudad registró una ocupación que se movió entre el 65 y el 70% de las plazas disponibles, con un perfil de visitantes mayoritariamente nacional, provenientes en su mayoría del NOA y de centros urbanos del país.
“La lectura es moderadamente positiva: no hablamos de un pico histórico, pero sí de un flujo constante que sostuvo la actividad comercial y hotelera durante los cuatro días”, señaló Dodi. La afluencia confirma que, incluso en un contexto económico complejo, La Quiaca sigue siendo una referencia fuerte del turismo de frontera, cultural y de naturaleza.
El informe detalla que la mayoría de los turistas llegó en vehículos particulares, mientras que una porción menor lo hizo en colectivos de línea. Esta tendencia reafirma, según el funcionario, la necesidad de continuar mejorando la conectividad vial, la señalización y los servicios complementarios al transporte, con el objetivo de facilitar el arribo y, sobre todo, prolongar la estadía más allá de una o dos noches.
Desde el punto de vista económico, el balance es claro: el gasto promedio diario por persona se estimó en $35.000 en gastronomía y $55.000 en alojamiento, lo que representa un impacto directo en restaurantes, bares, hospedajes, proveedores y comercios vinculados. “Cada turista que llega y consume en La Quiaca es trabajo para nuestra gente. Aunque los volúmenes no hayan sido masivos, el efecto sobre la economía local se hizo sentir”, subrayó Dodi.
El funcionario remarcó, no obstante, que estos números también dejan en evidencia el potencial todavía no explotado del destino. “La Quiaca tiene una marca cultural muy fuerte con la Manka Fiesta y una posición geográfica estratégica. El desafío es que la ciudad no dependa solo de fines de semana largos o fechas puntuales, sino que logre consolidarse como un destino con propuestas todo el año”, explicó.
En ese sentido, el equipo de Cultura y Turismo ya trabaja en una agenda que articule patrimonio cultural, turismo comunitario, naturaleza de altura y eventos que repartan la afluencia de visitantes a lo largo de los meses. Paralelamente, se impulsa el fortalecimiento de la calidad de servicios, con capacitación a prestadores y acompañamiento a pequeños emprendedores turísticos.
“Este fin de semana nos muestra que estamos en el camino correcto, pero también que falta dar un salto cualitativo. Si logramos promocionar mejor La Quiaca, mejorar la experiencia del visitante y seguir sumando infraestructura, el impacto turístico puede ser aún mayor y más estable”, concluyó Dodi, marcando una hoja de ruta donde el turismo se consolida como motor de desarrollo para toda la comunidad quiaqueña.
