La obra del Centro Cultural de La Quiaca alcanzó este lunes una instancia decisiva: se concretó el último loceado en la parte superior del edificio, donde funcionará una terraza astronómica pensada para la contemplación del cielo puneño y como atractivo de proyección turística y cultural. Para la tarea se utilizaron 16,5 metros cúbicos de hormigón, destinados a una losa de aproximadamente 300 metros cuadrados, en una jornada que se extendió desde las 06:00 de la mañana hasta su cierre, con seguimiento constante en obra.

Al finalizar el trabajo, el intendente Dante Velázquez se hizo presente para agradecer al personal municipal y, además, dejó definiciones políticas y de gestión que marcaron un giro discursivo: más compromiso, menos queja, y una apuesta explícita por romper inercias, desafiar el centralismo y empujar el desarrollo desde la autonomía municipal.
“ADN”: identidad, obra pública y salto tecnológico
Velázquez enmarcó el avance del Centro Cultural como parte de un concepto que repitió con fuerza: el “ADN” de La Quiaca, entendido como identidad y pertenencia. “Es la razón de ser… nuestro olor, nuestros sabores, nuestros colores, saber de dónde venimos para saber hacia dónde vamos”, expresó, asociando el complejo cultural a un proyecto de irradiación simbólica: cultura, turismo y orgullo comunitario.

En ese mismo plano, el jefe comunal delineó tres ejes que —según sostuvo— deben confluir para transformar la ciudad:
- Identidad y geopolítica local (entender dónde está La Quiaca y qué representa)
- Infraestructura y sistema (obra pública con educación, cultura, trabajo e integración)
- Tecnología e inteligencia artificial como herramienta para proyectar esa identidad y convertir a La Quiaca en “Puerta Norte de la Argentina” ante el mundo.

Reconocimiento al personal municipal y mensaje interno de “cambio de paradigma”
En un tramo especialmente enfático, Velázquez reivindicó la recuperación de la mano de obra municipal, habló de reactivación del área y valoró a los trabajadores como “héroes y heroínas” del progreso local. También afirmó que hay críticas que escucha y sobre las que toma posición: “Han intentado erosionar la legitimidad de los intendentes… en mi caso no lo voy a permitir. Tenemos que quejarnos menos y trabajar mucho más”.
Ese mensaje apuntó hacia adentro —a la gestión y a la dinámica de trabajo— pero también hacia afuera: Velázquez desafió la lógica de la burocracia y de la dependencia estructural del poder central, remarcando que La Quiaca no “mendiga” lugar en la agenda: “No pedimos estar en la agenda, somos parte de la agenda… no miramos al mundo, somos parte del mundo”.
Un cierre de obra que proyecta turismo y cultura
Con el loceado final, el Centro Cultural entra en una etapa que, según se informó, habilita el tramo de terminaciones para poner en valor el complejo como un polo cultural y turístico, con una terraza astronómica que apunta a sumar una experiencia distintiva, aprovechando el potencial natural del cielo puneño.
La jornada concluyó con el reconocimiento público al equipo de Obras Públicas que ejecutó el vaciado completo en la planta final, sellando una instancia considerada “histórica” por el impacto simbólico y operativo que tendrá el edificio en el esquema de desarrollo local.
