La Quiaca, 2 de marzo del 2026 // La Escuela de Comercio de La Quiaca inició el ciclo lectivo 2026 con un acto institucional y un fuerte nivel de adhesión al paro convocado por el CEDEMS. El director José Luis Cruz confirmó elevado ausentismo docente, pero destacó la presencia de estudiantes de primer año con sus familias, anunció vacantes en turno tarde y fijó prioridades: mejorar la infraestructura y sostener la escuela con una cooperadora “no obligatoria” pero clave.
La Escuela de Comercio de La Quiaca abrió formalmente el ciclo lectivo 2026 este 2 de marzo con un acto a las 8 de la mañana, en una jornada marcada por el alto acatamiento a la medida de fuerza anunciada por el CEDEMS para hoy y mañana. El director José Luis Cruz explicó que la adhesión al paro fue “elevada”, lo que impactó directamente en el normal funcionamiento del inicio de clases.
Aun así, la institución decidió sostener el acto de apertura con el personal presente: docentes que asistieron, administrativos y personal de servicios. En ese marco, el director valoró el acompañamiento de la comunidad educativa y remarcó un dato positivo que se repite cada año: la participación de los ingresantes.
“Tenemos la grata noticia de que, como de costumbre, los alumnos de primer año acompañados de los padres estuvieron presentes”, señaló Cruz, y agregó que también participaron estudiantes de la promoción. La escena dejó un mensaje claro: incluso en un contexto de conflictividad, la escuela sigue siendo un punto de encuentro y pertenencia.
Consultado por las expectativas para el año, el director fue directo: “Cada año que inicia es una oportunidad de concretar proyectos pendientes”. Y ubicó el principal objetivo de gestión en una prioridad concreta y urgente: mejorar la infraestructura del establecimiento. Según explicó, ya se iniciaron tratativas con autoridades para que anuncios realizados en noviembre se transformen en hechos “lo más pronto posible”.
Además, anticipó que se trabajará en proyectos pedagógicos y de gestión impulsados por los distintos departamentos de la institución, con la expectativa de ir materializándolos durante el año. La lógica es clara: sostener el funcionamiento cotidiano y, al mismo tiempo, no resignar mejoras estructurales.
En materia de planta docente, Cruz indicó que el establecimiento atraviesa una situación puntual: la jubilación de la profesora Nora Reinaga, efectiva desde el 1 de febrero, dejó “las únicas horas pendientes” que deberán cubrirse en estos días. El objetivo es normalizar el dictado de clases en la medida que se resuelvan las coberturas.
En cuanto a las inscripciones, el director recordó que los alumnos de segundo a quinto año que aún no se matricularon pueden hacerlo hasta el viernes. Y dejó una información importante para familias que aún buscan banco: todavía hay vacantes en primer año del turno tarde, por lo que pidió acercarse cuanto antes para incorporar a los estudiantes a los cursos correspondientes.

Respecto a la documentación sanitaria (AFU), informó que si bien se solicita en la inscripción, habrá un plazo prudencial por la alta demanda y demoras del sistema. “Hasta los primeros días de abril vamos a estar esperando el certificado correspondiente”, precisó, siguiendo directivas del Ministerio de Educación y del Ministerio de Salud.
Uno de los pasajes más sensibles fue el de la cuota cooperadora. Cruz aclaró que no es obligatoria, pero también fue tajante al explicar por qué resulta determinante para sostener la escuela: “Es el único ingreso, el único monto que nosotros disponemos… para solventar todos los gastos, especialmente el de salubridad”. Enumeró necesidades diarias: limpieza, detergentes y elementos básicos que —según afirmó— no son provistos por el ministerio.
Finalmente, el director buscó construir confianza y transparencia: aseguró que desde que asumió, el aporte de cooperadora “va a estar bien resguardado y bien utilizado”, con montos definidos para cada necesidad. “Tengan confianza y hagan su aporte, porque es la única forma de sostener el pago de la cooperadora”, concluyó.
En síntesis, la Escuela de Comercio inició el ciclo 2026 entre el impacto del paro y la continuidad institucional, con un mensaje que apunta a sostener lo esencial: comunidad presente, inscripciones abiertas, infraestructura como prioridad y un llamado realista a la corresponsabilidad para mantener en pie la escuela en un contexto complejo.
